Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
MIGUEL ÁNGEL SÁEZ (1945) / ME MARAVILLA LO QUE SON
Enfrentarse sin esconder la mano, transformar y concebir en cavilaciones y vigilias, ir hasta lo visionario sin perder de vista el retorno y el pasado.
El segoviano SÁEZ quiere que en esta era tecnológica su obra tenga un valor significante que él puede hacer por sí mismo, depurando sus propios misterios y nociones heredadas.
El resultado es una pintura que desnuda la condición humana cotejándola consigo misma, con su densidad, verdad, crueldad e impiedad.
Mi misión consiste en matar el tiempo y la de éste es matarme a mí. Entre asesinos nos llevamos de perlas.