Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
CHANG DAI-CHIEN (1899-1983) / PAISAJES DEL SENTIMIENTO
Wölfflin señalaba que la personalidad debe subordinarse al examen de las obras y proporcionar a este examen un cuadro de nociones capaces de permitir una historia puramente formal de los estilos.
Las obras del chino DAI-CHIEN son una muestra de la sabiduría plástica oriental regadas con su enfoque de la visión occidental, hasta constituir una lección única de la plasmación espiritualizada del paisaje.
Sus tintas y salpicaduras concentran el núcleo esencial de una cosmovisión basada en un canto poderoso a la naturaleza, en una poesía que surge de lo más vivo del ser.
Tal vez la vanidad no esté nunca tan activa como en los aledaños de la tumba.