Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Todo individuo posee una capacidad definida y limitada de aprehensión de la entidad de la obra de arte (Bordieu) en función del conocimiento que tiene del código genérico del tipo de mensaje contenido en la misma.
El mensaje del cubano GODOY en su obra es muy claro: el magma hirviente que está en nuestro interior ha de ser volcado al exterior como una lava incógnita.
Circunnavega por y a través de la materia, esparce por aquí y por allá sus meditaciones plásticas en búsquedas que no tienen fin, sus pensamientos son ríos cromáticos y pigmentos que definen una visión y un espacio que se inscribe en nuestra mirada.
Me interesa cualquier persona, salvo los demás. Hubiera podido serlo todo, excepto legislador.