Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Nos cuenta Gilo Dorfles que en el proceso creador hay una primera fase rítmico-imaginativa todavía no expresada en conceptos ni hecha extrínseca en el peculiar medium de cada arte.
Después viene una fase sucesiva de organización e integración de estos primitivos esquemas rítmicos. Y en la tercera y última fase expresiva los hace extrínsecos…dando lugar a una verdadera obra de arte.
En la obra de la americana MARDEN se aprecian más sentimientos que conceptos, más el logro de una técnica acorde con ellos, hasta culminar en una visión plástica sutil y emotiva.