Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ADRIÁN NAVARRO (1973) / SON COMO CLAMORES EN EL AIRE
Decía Mumford que se achaca a la abstracción el vaciar la vida de todo contenido racional y de toda coherencia, lo que en los tiempos actuales dista mucho de ser una afirmación con sentido.
La obra de NAVARROdemuestra todo lo contrario, pues es un cúmulo vibrante de significaciones en clave cromática, luz y fulgor. La dispersión de manchas, huellas y texturas está comprimida para que el conjunto sugiera un mayor estremecimiento.
Las capas se mueven y se desarrollan en el espacio según sus propios augurios y premoniciones, asegurándose ser creadoras de unas viviencias a las que hasta ahora no habían coronado con una afortunada liberación.
El vértigo consustancial al fin del hombre es una convulsión límite..