Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El alicantino MORELL, en sus obras, desoculta una realidad mutante que se convierte en una verdad premonitoria y un maravilloso cataclismo visual que deja a la mirada perpleja.
Estos seres no son los nuevos chantajistas del bienestar, como diría Mathieu, sino los que representan el mundo terrorífico contrario, aunque vistos más de cerca parecen inofensivos.
Es un imaginario que siempre acaparará nuestra atención, pues el pensamiento de su creación no está muy lejos de desentrañar un espacio en nuestro ámbito más cotidiano.