Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
PEDRO CALAPEZ (1953) / LOS VIEJOS CAMINOS YA NO SIRVEN
Se ha mencionado lo de que las formas abstractas tienen pasión de realidad, devoción por lo profundo e informulado, obsesión por su carácter mismo.
Cada vez que un artista como el portugués CALAPEZ pinta, la abstracción genera una nueva visión, que es la que da fondo y sustancia a una plástica que se encuentra dentro de sus propias entrañas.
Los colores se visten de forma que se confiesan deleitándose sobre sí mismos o urdiendo inéditas encrucijadas en las que la creatividad refleja una concepción poética de lo vital.
La aproximación a lo Absoluto acarrea consecuencias más graves que cualquier otra intoxicación.