Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
SALLY GALL (1956) / VERLO NO ES LO MISMO QUE DECIRLO
El virtuosismos fotográfico de la americana GALL nos permite adentrarnos en las entrañas de un planeta que siendo el nuestro no es tan desconocido o que no pensamos que está encarnado en lo más íntimo de nuestra existencia. .
Su impacto plástico nos puede llevar a un discurso visual cosmológico, pero no dejando atrás una irrealidad que aparentemente no es concebible, aunque lo posible sea lo más real.
Incluso lo cosmogónico se da cita en estas paredes que se prestan en su estadio final a ofrecernos una cosmovisión que en sus valores más creativos y cromáticos nunca deja de sorprendernos.
La sensibilidad por el tiempo es una forma difusa del miedo.