Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
LUDWIG GIES (1887-1966) / A PESAR DE TODO CRISTO ME SALVÓ
¿La obra del germano GIES está dentro de ese lado negro del romanticismo alemán del que hablaba Heine, referente a una repugnante mezclade locura gótica y falsedad moderna?
Si es locura me quedo con ella, aunque después tenga que salir corriendo al montarse un cristo con el Cristo, guerrero crucificado amenazante, que después de ser expuesto en la muestra Arte Degenerado se destruyó.
Estas esculturas están construidas a partir de un sentido expresionista de la forma, que las define en toda su visceralidad desnuda, concluyente, dionisíaca y fabuladora.
La vida es lo que habría sido yo si no ne me hubiera esclavizado la tentación de la nada.