Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Formas y luces en las sombras, seres indefinibles y armoniosos, colores que cuajan, palpitan, se hacen visibles con la fascinación que ofrece un imaginario incontenible.
El peruano CHÁVEZ es en sí mismo el equivalente a una creación pictórica que lo ha exprimido hasta sacarle la última revelación de un mundo ancestral, visionario, fantasmal.
Su sabiduría ha quedado puesta de manifiesto en su vasta producción, que requiere una contemplación inabarcable y en la que desaparece de la mirada y del pensamiento todo lo accesorio para sentir lo esencial.
El mal muere únicamente cuando agota su vitalidad.