Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Una obra meticulosa la del americano ANDERS, que le da significado a lo que ve a través de su acentuado y sensibilizado prisma, al mundo que le rodea en su dimensión más escalofriante.
Sus capacidades ténicas le confieren esa profundidad para delimitar y visibilizar sus descubrimientos, que son, a la vez, una revelación de una civilización que no parte de lo humano.
Las máquinas, los espacios, las máscaras, nos trasladan a la engañifa de un sueño que no tuvo lugar sino en forma de pesadilla, de esclavitud existencial, de abandono y renuncia.
Se es mientras no se sabe que se es. Ser significa engañarse.