Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El cubano LÓPEZ-RAMOS tiene claro en su obra que, por encima de lo cierto, lo que domina es lo incierto, con lo que ya no es posible ser definitivo.
Por eso, su abstracción es como una catapulta cromática, espesa y luminosa, hacia lo indeterminado que le apresa en su metodología productiva.
Aunque su concepción plástica sea una noción que no rompe las formulaciones expresionistas precedentes, sí las lleva a una apoteosis que proclama sin dudas la creatividad que nace de una convicción en la práctica artística .
Sólo el alma eleva todavía su agonía hacia extensiones vencidas y hacia los remedios de la muerte.