Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ROBERTO REULA (1970) / ¡QUÉ EXTRAÑOS SON NUESTROS DESTINOS
Los cuerpos humanos del escultor madrileño REULA son sinónimos de destino cerrado y descontextualizado, pero también de símbolos que son víctimas de un destino aciago.
Aunque estén juntos ni se miran, son demasiado desgraciados para pensar y muchos menos para invocar una metafísica que les sirva de protección y ayuda.
Ya están muertos a pesar de que sigan considerándose vivos y no sujetos al tiempo y al espacio; ni caminan porque no saben, ni ven para no ver el sacrificio presentido.
¿Por qué vuelves los ojos hacia el sol cuando tus raíces nutren el pulso de la muerte?