Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
RYAN GANDER (1976) / BÚSQUEDA DE LO QUE QUEDA DEL MUNDO
Hay artistas que siempre tratan de vincularnos con otra dimensión, con otra estratosfera, en la que podamos ver y hallar aquel imaginario que hasta hoy desconocíamos y, por lo tanto, no podíamos echar en falta.
El británico GANDER conjuga en su polifacética obra una escenografía visual que nos induce a transgredir espiritualmente lo que es un relato de inquisiciones meditadas entre la verdad y la falsedad.
Las distintas materializaciones impactan en nuestras miradas y conciencias como vaticinios de lo que en el futuro nos aguarda estética y existencialmente.