Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
MARÍA GLORIA ANDRADE (1959) / TODO ES UN UNIVERSO VISUAL
Para la ecuatoriana ANDRADE no hay universos visuales oscuros, pero sí luminosos, oníricos, geométricos, abstractos, imaginativos y extraordinariamente estéticos.
La construcción de sus piezas, hábilmente buscadas y halladas de distinto signo y con significaciones múltiples e imprevistas, nos lleva a experimentar, dentro de sus espacios, una experiencia física y psíquica íntegra, plagada de contrastes y sorpresas.
Implica asimismo emociones y sensaciones que nos transmiten reflexiones y pensamientos acerca de la creatividad en el mundo contemporáneo y sus filamentos visionarios.