






- En el símbolo la idea no vive por sí sola, pensable separadamente de la representación simbólica, ni ésta vive tampoco por sí misma, representable de modo vivo sin la idea simbolizada.
- La figura más precisa
- debe ser al mismo tiempo
- la que más niebla cobija
- en sus pulidos miembros.
- (Jesús Ferrero)