ROSANA ANTOLI (1981) / VIVEN EN MÍ

La defensa del valor vital y autonomía significativa de las formas y los colores, supone, entre otras cosas, la creencia en algo así como una concepción ontológica del universo. Esa sería una de las proyecciones y síntesis de la obra de la alicantina ANTOLI, cuyas fluctuaciones y fintas versifican un espacio que se adivina comoSigue leyendo «ROSANA ANTOLI (1981) / VIVEN EN MÍ»

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ERNEST NEIZVESTNY (1925-2016) / LA MANIGTUD ES NOBLEZA

Decía H. Lefebvre que el artista produce un efecto, una emoción que comprende, que domina, que suscita sin identificarse con ella. Las esculturas y colosos del ruso NEIZVESTNY son como un compendio universal de creencias, mitos, concepciones que han cristalizado como símbolos de trascendencia. Esas cabezas, esos torsos de gran volumen hablan de la pequeñezSigue leyendo «ERNEST NEIZVESTNY (1925-2016) / LA MANIGTUD ES NOBLEZA»

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FRANCIS MORELL (1967) / NO LES PREGUNTEN

El alicantino MORELL, en sus obras, desoculta una realidad mutante que se convierte en una verdad premonitoria y un maravilloso cataclismo visual que deja a la mirada perpleja. Estos seres no son los nuevos chantajistas del bienestar, como diría Mathieu, sino los que representan el mundo terrorífico contrario, aunque vistos más de cerca parecen inofensivos.Sigue leyendo «FRANCIS MORELL (1967) / NO LES PREGUNTEN»

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ADRIÁN NAVARRO (1973) / SON COMO CLAMORES EN EL AIRE

Decía Mumford que se achaca a la abstracción el vaciar la vida de todo contenido racional y de toda coherencia, lo que en los tiempos actuales dista mucho de ser una afirmación con sentido. La obra de NAVARRO demuestra todo lo contrario, pues es un cúmulo vibrante de significaciones en clave cromática, luz y fulgor.Sigue leyendo «ADRIÁN NAVARRO (1973) / SON COMO CLAMORES EN EL AIRE»

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THOMAS L. RADIN (1993) / SIN DEJAR DE MOVERSE

La pintura del franco-guadalupeño RADIN es movimiento desatado, inarmónico, entre tumultos cromáticos deslavazados que ocultan o protegen cuerpos en danza. No importa que las divisiones dentro del espacio no se pongan de acuerdo, al contrario quieren ser formas visuales de rebelión de una plástica que no esté ensayada. La arbitrariedad con la que opera elSigue leyendo «THOMAS L. RADIN (1993) / SIN DEJAR DE MOVERSE»

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