De una instalación siempre esperamos una manifestación que casi nos arrolle, que nos ponga delante de un suceso nuevo, la mayoría de las veces indescriptible, incodificable.
En el caso del argentino BASUALDO ha tomado de las sombras unas entidades que nos sumen en un ámbito espectral, desconocido hasta cierto punto, cuidadosamente escenificado, del que ignoramos su procedencia y materia, aunque el abuso de la colgadura en el arte contemporáneo ya es excesivo.
No obstante, convoca impactos visuales y cerebrales, sensaciones y preguntas, que nos obligan a cederle parte de nuestra autonomía en favor de la inmanencia de la suya.
Hijo mío: te entrego cuanto hay que entregar,
el pueblo y la ciudad, y la tierra y el mar.
(Baldomero Fernández Moreno)
AURORA ROBSON (1972) / EL DESPERDICIO TIENE SU SER
Inundamos los océanos con desechos plásticos porque para nosotros ya no tienen utilidad, sin darnos cuenta que así estamos envenenando lo que nos proporciona nuestra existencia. No estamos sabiendo encontrarle esa segunda y tercer y cuarta función que alienta en toda materia.
La canadiense ROBSON, que creció en Hawai, sí la ha encontrado y ha sabido experimentar con este material tan tóxico hasta encontrarle la metamorfosis adecuada. Que se conviertan, ya que acaban en los abismos del piélago, en seres marinos refulgentes, en estructuras coralinas plastificadas, en hábitat hermoso y purificado.
Y eso ha sido el arte, ese arte que no es el reflejo estricto de una época sino una interpretación de la misma expresada en un lenguaje en permanente transformación (Kit White).
Nadie se asome al sumidero lento
de sangre, donde todo elemento
que amó fermenta en un montón sombrío
chorreando sin ruido en el vacío.
(Enrique Banchs)
LIU BOLIN (1973) / QUE ME BUSQUEN
El chino BOLIN, harto de persecuciones, de imposiciones, de represiones, ideó su propia invisibilidad. A partir de ahora su práctica artística estaría dirigida a su enmascaramiento, a su camuflaje.
No erró en sus ideas y planteamientos, porque el recurso buscado y obtenido, con sus connotaciones anti-régimen, ha trascendido lo que es el marco en sí de una argucia, también es un incisivo perfomance artístico que asombra por talante imaginativo y por el uso de un lenguaje que hace del encubrimiento su propio signo.
Su simbología es de una plasticidad intensa, motivo por el que su configuración penetra hasta límites insospechados, hasta formulaciones inquisitivas que combinan vivencias, experiencias y entornos en un ámbito geográfico y socio-político muy determinado y adverso.
Pintor que improvisa al desgaire
la iluminación de sus cien pinceles
en la llama instantánea de todos los papeles.
(Leopoldo Lugones)
CALLUM INNES (1962) / ME PURIFICO SEGÚN AVANZO
El purismo o el neoplasticismo plantean una exigencia purificadora y depuradora de los medios plásticos.
Tal exigencia tiene como fin el liberar de los aspectos miméticos, imaginativos e individuales a la expresión pictórica.
Y así crear un universo de valores absolutos e incorruptos.
Pero los resultados son menos utópicos y se convierten frecuentemente en módulos e imágenes de un consumismo feroz y banal. Lo único que me limitaré a decir del escocés INNES es que fue finalista del prestigioso Premio Turner.
Tan fuertes son sus alas, que aquel ser de ancho aliento
parece que en los hombros lleva amarrado el viento.
Es el gran luminoso y el gran tenebroso.
La rubia primavera lo elige como esposo.
(Leopoldo Lugones)
FERNANDO MASELLI (1978) / NUNCA TOMARÁS EL PAISAJE EN VANO
Decía Herbert Read que la pintura de paisaje es esencialmente un arte romántico. Lo mismo podemos confirmar en este caso en lo que se refiere a las fotografías del argentino MASELLI.
Estas obras, marcadas por su halo de santidad, hacen que pensemos en ellas como tierra mágica inexplorada en la que pueden hallarse y guarecerse los prodigios más insospechados. Podemos considerarlas sublimes y maravillosas, mas sus dones de irrealidad nos introducen en un ámbito de misterio que hace de lo físico su propia trascendencia.
No cabe duda que el autor ha buscado la imposibilidad, ha esperado por ella hasta alcanzarla y en cierto modo lo ha conseguido. Nuestra mirada se adentra en lo que no sabe, en la visión que podría llevarle muy lejos, hasta perderse para siempre. Es ese infinito romántico que algunas veces, para huir del asco que nos rodea, exigimos e invocamos.

y el hombre mudo
como el vacío,
no entendía el lenguaje de las almas,
arropado en la sombra de sí mismo.
(Olegario V. Andrade)
SASHA VINCI (1980) / ¿CÓMO SOBREVIVIMOS?
Decía Guillermo Kuitca que cuando el arte se vuelve más potente es cuando nos pone enfrentados a nosotros mismos, no a nosotros enfrentados al artista.
Por eso, Heidegger expresa que el arte nos permite conocer el mundo y a nosotros mismos en lo más íntimo y real.
¿Ángeles, demonios o simples criaturas que no han cuajado o que han preferido aparecer bajo esa dimensión imposible? VINCI nos plantea una mortalidad que no cree en la inmortalidad o viceversa. Sus obras son visiones que alcanzan un infinito condenado, como si supieran que nunca han tenido un destino o de haber un sino sería el que les dejase con la mayor y más elocuente herida. Pero también son nuestros trozos ontológicos los que están ahí amenazándonos para que nunca olvidemos lo que somos cuando nos hayamos ido.
roguemos porque caigan los réprobos caudillos,
que en el altar sagrado dan filo a los cuchillos,
para apagar, matando, de libres el clamor.
(Bartolomé Mitre).
TUNGA (1952) / ME PERMITO SER OTRA COSA
En el arte más contemporáneo se imponen las instalaciones por lo que tienen de posibilidades dentro de un espacio determinado. La manipulación y manejo de todo tipo de materiales es inmensa y los artistas lo aprovechan.
Además que les confieren multitud de procedimientos de ejecución que prueban y ensayan hasta la saciedad. Así, de forma paulatina, van ordenando, disponiendo, organizando, encajando, hasta que la vertiente escenográfica queda ultimada, según las metas que se hayan propuesto.
en el caso del brasileño TUNGA domina, en su obra, la sorpresa, la discordancia, el surrealismo (recordemos la exposición de 1938 en París), el asombro y lo hermético de una interpretación más allá de las sensaciones.
Predominar y avasallar serían elementos centrales de este trabajo, en el que subyacen factores de violencia, subyugación, muerte, enfermedad, etc. Que sea efectivo para la ampliación de nuestra mirada sería entrar en arduas disquisiciones, aunque por lo que a mí respecta sí es francamente ostensible y emocional.
Ese nombre de paz y esperanzas
es la dulce oración del proscrito:
él aprende a llamarle bendito
en la escuela que enseña el dolor.
(José Mármol)
JAUME PLENSA (1955) / HAY QUE HACERLO MUY VISIBLE
Decía Jacques Hérold que el papel del artista es dar a la realidad una profundidad que el ser humano, en general, rechaza por falta de libertad.
El catalán PLENSA piensa que esa dimensión interior, tan fielmente reseñada, debe acompañase de una dimensión exterior que haga muy visible al espectador ese mensaje de trascendencia que le preocupa y que le hace construir esas cabezas y esos cuerpos como filigranas de letras y numéricas o como redes transparentes o simplemente como iconos que por sí mismos aparecen en los lugares más insólitos.
Hay que destacar que será precisamente esta concepción la que le está dando una talla internacional impresionante, pues en ella ha encontrado las fórmulas y procedimientos que se ajustan a los ámbitos sociales y estéticos de este siglo XXI.
¡Sus hijos!, ¿por qué huyeron de sus paternos lares
cual hojas que se lleva sin rumbo el huracán?
¿Por qué corren proscritos, sin patria y sin hogares,
a tierras extranjeras a mendigar el pan?
(José Mármol)

BHARTI KHER (1969) / ME VOY Y DESPUÉS VENGO
La India, un país emergente y ya pujante, no por eso ha dejado de sostenerse en su complejo inigualable de religión, mitos, leyendas e imaginarios que encajan en sus vivencias artísticas con una energía demoledora.
Es el caso de KHER, cuyas esculturas salen de un ser que se define entre lo real y lo fabulado, entre un misterio ancestral que él atesora y una contemporaneidad que le atañe directamente. Lo urdido es inimitable y único, fruto de una mente cuya claridad busca premeditadamente el extravío, pues en él se encuentra el núcleo de su inventiva.
Ciertamente es una obra que también sabe de sorpresas, de marcar una línea no ensayada o de romper límites que no sirven para nada. Su discurso es espontáneo aunque a posteriori sea objeto de una elaboración rica en recursos y encuadres configurativos. Pero la transferencia ya ha surtido efecto.
Noche, misterio, soledad del alma,
¿quién habita tus ámbitos profundos,
que en hálitos de amor vierte la calma
por los perdidos solitarios mundos?
(José Mármol)

RUBÉN BELLOSO (1986) / CASI PUEDO RECIBIR SU CALOR
A través de ese virtuosismo casi uno como artista puede sentirse como un dios dando vida a la materia, a la carne, a un ser que no existía. Pues antes era otro y distinto al que es ahora.
El sevillano BELLOSO tiene un oficio y una concentración inmensurable y busca una trascendencia que consigue aunque siga persiguiéndola en cada obra, en cada momento, en cada personaje. Es una realidad que se le escapa pocas veces, diría que nunca, y al atraparla construye una dimensión más de la misma.
Lo que al final vemos y miramos es el patetismo que nos constituye, el pensamiento que ha dejado de fluir, una historia que nunca acabó de cuajar. Observarlo por el que está dentro es un ejercicio arriesgado de exposición, de locura o de narcisismo. Pero ya es una gran obra de arte.
América no puede ser libre todavía,
porque su herencia ha sido bastarda oscuridad;
no temas, no;mañana cuando despunte el día,
fijando sus destinos, verás la libertad.
(José Mármol)
Debe estar conectado para enviar un comentario.