HUGHIE O´DONOGUE (1953) / SOY INCAPAZ DE DESMANTELAR MI OBRA

  • Tantas sombras, tantos oscureces, tanta luz atezada, tanta atmósfera negra cubierta de luces apagadas, dan a la obra del británico O´DONOGHUE sensación de una vida en tinieblas.
  • Una poderosa capacidad plástica se revela en toda su dimensión para que su esoterismo esté en condiciones de preservar un singular espacio de autenticidad.
  • Esta pintura es deudora de una historia del arte en su concepción y en la trascendencia de una pasión que está por encima de toda redención, que es continuidad y no colofón, que es síntesis entre fuerza, derrota y silencio.
  • ¿Qué desdén me obnubila si me llamo el hermano
  • de otro ser que construye su paz en silencio?
  • (Ángel González)

EMPEZAR POR EL FINAL

  • La actividad del arte sobre el arte no deja de ser un trabajo, una forma de acción y contemplación para pasar una vida con un equilibrio de luz y una noche de sosiego hacia la nada.
  • Queda quizá el recurso de andar solo,
  • de vaciar el alma de ternura
  • y llenarla de hastío e indiferencia,
  • en este tiempo hostil, propicio al odio.
  • (Ángel González)

JOSÉ VELA ZANETTI (1913-1999) / TODAVÍA ALUMBRAN

  • Los murales, por regla general, siempre han tenido un fin didáctico, de mensaje directo al pueblo, de despertarsu mirada para reencontrarse con la existencia total que lo define.
  • En los que hizo el burgalés VELA la potencia de ese cosmorama testimonial queda puesto de manifiesto, con ese colosalismo tan mejicano que confiere al hombre una significación atemporal y trascendental.
  • Clasicismo, cubismo, realismo se entremezclan, con ese gigantismo plano y cargado de imágenes cuyo volumen se acentúa para la creación de unos simulacros históricos, religiosos o arquitectónicos.
  • Habrá palabras nuevas para la nueva historia
  • y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.
  • (Ángel González)

THOMAS REINHOLD (1953) / NADA DE DESGARROS

  • Los mecanismos estéticos utilizados por el austríaco REINHOLD quedan a la vista y en la superficie de sus obras, pues el impacto visual busca desesperadamente la penetrabilidad de la mirada.
  • Con ello deja constancia de una fantasía polícroma que se desenvuelve en todas las direcciones, que lo cubre y desparrama todo como un accidente atmosférico que se hubiese transmutado en un portento visual de la naturaleza.
  • Simulan ser en principio vegetaciones insólitas hasta que se percibe un fondo de armonía que tiene su propio horizonte en sí mismas, en su propia estructura y dimensión.
  • Para que yo me llame Ángel González,
  • para que mi ser pese sobre el suelo,
  • fue necesario un ancho espacio
  • y un largo tiempo.
  • (Ángel González)

VALENTIN OMAN (1935) / ACABO INTEGRÁNDOLOS EN MIS DESEOS

  • Las superficies delatan y denotan, sufren y se entristecen, tratan de ser y estar más allá de aparentar y simular, sus catarsis son metamorfosis que afloran y se desgañitan.
  • Para el austríaco OMAN los Ecce Homo son cuerpos tan torturados como afligidos o como resurrectos, pese a su estética resonante y carnosa.
  • Un cromatismo de trazos e incisiones caóticos y ambiciosos en sus obras le imprime a esas epidermis entonaciones visuales que magnifican una condición final de podredumbre.
  • Y llegará el día en que se quiebre tu locura,
  • en que se haga cenizas tu locura,
  • porque de estas cenizas ha de surgir el Ave.
  • (Leopoldo María Panero)

OSCAR MÉNDEZ LOBO (1963) / NUNCA ME QUEDO A CIEGAS

  • A mí, ante la obra de Oscar MÁNDEZ LOBO, que actualmente se expone en la Sala Martín Chirino de San Sebastián de los Reyes (Madrid), me ocurre el mismo fenómeno que explica Wollheim, cual es el comprender más de lo quiso expresar el autor, pese a que éste siempre de seguro habría querido significar más de lo que cualquier espectador.
  • Pero es que es inevitable, puesto que sus texturas, colores, manchas, vertidos, torrentes, matices, tonalidades, repertorios, proclaman pasión, espíritu, vida, sangre y hasta muerte.
  • Hay que rechazar absolutamente cualquier intento de minimizar esta efusión con etiquetamientos insignificantes, porque su entramado de significados, experiencias y destrezas emplazan a un pensamiento del existir.
  • Llévate la tiniebla guiadora
  • al centro frío donde ya se baila
  • colores muertos
  • (Leopoldo María Panero)

MEDERIC TURAY (1979) / SIGAN MI HUELLA

  • Cualquier intento, nos dice Richard Wollheim, de anticipar o prejuzgar la esfera de las propiedades estéticamente significativas es improcedente y está abocado al fracaso.
  • A lo cual nos conduce el marfileño TURAY con su dominio de los recursos plásticos, su intuición de cómo manejarlos y explorar visualmente sus significados, llegando finalmente a culminarlos en toda su significación cromática.
  • Dentro de sus obras existen latentes los rasgos vigentes de una cultura, de un continente, de una raza, de una condición humana que sobrevive bajo el clamor de sus antepasados y sus invocaciones rituales.
  • para morir prefiero este horrible cielo
  • adonde nunca llegarán tus quejas
  • (Leopoldo María Panero)