Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Argumentaba Adorno que las proyecciones en el proceso de producción son sólo un factor de la obra hecha y no el definitivo; el lenguaje, los materiales, tienen su propio peso y más que ellos la obra misma, de la que la imaginación de los psicoanalistas suele ocuparse poco.
El artista multimedia americano FUCIGNA, a partir de una forma y estructura que va encajando en su idea y hacer, selecciona el material más diverso y acorde con esa concepción de lo que para él es una escultura o pintura que busque el sentido mágico de una propuesta plástica.
Eso le lleva a un obrar minucioso en que el equilibrio debe ser el creador de la integración en una unidad que irradia el ser acontecido, que se proyecta en el espacio y lo ocupa como un prodigio que ha tenido lugar.
Francisca Pérez Carreño nos advierte que es la cualidad del símbolo encarnado la clave, el origen y la razón de los poderes transformadores del arte sobre el mundo y nosotros mismos.
Pero el argentino CAIAZZA se conforma con que el hastío le siga impulsando a generar la aparición de unos seres que llevan en sí la belleza del muñeco grotesco para increparnos por nuestros desacuerdos.
¿Qué verdad en forma de sarampiones cromáticos será la suya? No es fácil de adivinar porque juegan con nuestras dudas y falta de certezas, lo que paradójicamente les da seguridad para reírse en nuestra cara.
Las esculturas de la italiana GHILARDI confieren a su estructura una solidez veteada, hierática, ensimismada, de brillos y lustre, que yace como una recopilación plástica de lo que fue y va acumulándose durante toda su existencia.
La vista, para desempeñar la tarea de delimitar esa producción expuesta, debe acomodarse a las reglas de la percepción visual que indican cómo la forma y el color determinan lo que se ve.
Y su determinación, tanto en un registro como en otro, tanto en lo representativo como en lo abstracto, no deja de señalar un pensamiento vivo de una exploración de la materia que le da cuerpo y vigor a estas piezas.
Se comienza una capa tras otra, se empasta duramente hasta que vaya ganado espesor, hasta que cada pedazo de sustancia procese su historia y su confluencia con el resto, algunas veces airadamente.
Cirtas corrientes doctrinales establecen una distinción entre la experiencia artística(que se adentra en lo emocional e intelectual) y la experiencia estética (que se reduce al placer visual. De todas formas ambas no pueden separarse pues están intrínsecamente unidas, dado que el placer implica emoción y reflexión.
En el trabajo del chino JINSHI la materia cromática es su fundamento, que abarca una diversidad de raciocinios, un lenguaje máximo, la densidad de un sentido sin reglas que lo impregna todo hasta sus últimas consecuencias.
Ya no hay límites que no se sobrepasen, ya no hay posibilidades que sean imposibles, el relato plástico ha de proseguir con o frente a la potencia del absurdo, tomando conciencia de que no hay similitudes que valgan.
Desde esas premisas, la obra del cubano FIGUEROA-BELTRÁN se decanta por una representación que invita a buscar su propio signo en nuestro exterior, en lo que no sabemos asociar ni involucrar en una creación que nos transmite espacios, seres y tiempos.
A través de sus trabajos vemos y contemplamos unos desarrollos pictóricos de organización consensuada con un pensamiento absorto en lo que ya es un modo de crear entre lo verosímil y lo inverosímil, entre lo real y lo irreal.
Rudolf Arnheim nos cuenta que los conceptos son imágenes perceptuales y las operaciones del pensamiento son el manejo de esas imágenes, imágenes que se producen a cualquier nivel de abstracción.
En el caso de la obra del madrileño FERNÁNDEZ PÉREZ, sus obras encuadran una abstracción desde la se puede divisar unas constelaciones cósmicas rebosantes de luz y color.
Los fluidos cromáticos y lumínicos alumbran una superficie que mediante su penetración y absorción toma una nueva naturaleza en forma de una radiación de lava y magma, que conduce a la mirada a unas percepciones que invocan el sueño de otra realidad.
Si para Rudolf Arnheim los pensamientos están necesitados de recibir una forma y la forma debe derivarse de algún medio, el cubano DE LA NUEZ esa materialización la ha hallado a través de su propio código plástico.
Por eso sus obras, pensadas al hilo de ritmos y ecuaciones, encierran dentro de sí mismas una pluralidad de significados derivados de unos significantes que tiene en el color su portavoz.
Una vez que inicia el proceso de ejecución, las gamas cromáticas, tan densas y brillantes, así como sus yuxtaposiciones, mezclas, revuelos, agitaciones y torbellinos, se acoplan a su dirección entre lo soterrado y lo ocultado hasta entonces. Ya no hay otra decisión.
He pasado hambre. Casi no existe plato que no haya probado
La armonía, el equilibrio, la variedad y la unidad son sólo aplicables cuando hay algo definido por expresar, por transmitir y emanar, ya sea conscientemente explícito o no.
Ésta es la obra que se vislumbra en el trabajo de la neozelandesa con residencia en Barcelona, TOOLIP, que en su abstracción vierte configuraciones fluidas que concentran la sensación y sensibilidad que brota de su sentir plástico.
Son cartografías de un sentimiento ligado íntimimante al color y las transmutaciones que se producen en él cuando se explaya en la superficie con ánimo de proyectar su vena lírica.
Nos acercamos a la obra como observadores pero la dejamos como seres modificados, tanto si la modificación era algo calculado como si no. Sin embargo, dicha modificación es algo que puede ocurrir o no, no es consecuencia ineludible (Danto).
El cubano NOVOA sí que nos modifica en cierta medida la visión y nos traslada a una concepción del mundo que puede tanto ser un refugio del futurocomo el presagio constructivista e ideologizado que les está reservado a los próximos que nos sucedan.
Monocromía en lo oscuro, dibujos de edificaciones en perspectiva, geometrías como signos de poder y alienación, pulcritud de encuadres, composiciones arquitectónicas, usurpaciones de lo humano, de lo vital, del grito de la convivencia.
Las delicias de este mundo ya he gozado,
Los días de mi juventud hace tanto, ¡tanto!, que se desvanecieron,
En lo que se refiere a las obras del americano SIEMENS estoy absolutamente de acuerdo en atribuirle todo tipo de propiedades expresivas, simbólicas y metafóricas.
Ante ellas caben pluralidad de sensaciones, emociones y significados. Y además nos ofrecen un relato histórico de lo que pictórica y plásticamente nunca ha cesado y marca una continuidad.
Su armonía nos envuelve, su despliegue nos ilumina, su presencia nos inspira, hasta que nuestro estado sea otro, la realidad distinta y el vivir respaldado.
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