Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
La geometría quiere ser orden y tablero en estos espacios, pero el color se rebela y extiende sus garras, porque en esta congregación es él el que domina y mancha, se escurre yhacevisible el resplandor, aunque sin ánimo de destruir sino de conciliar.
El alicantino GALIANA ofrece una concepción luminosa y altamente cromática en su obra, dado su convencimiento que la pintura no es ella propia si no descorre mediodías y conmueve la honda resonancia de los misterios, con los que se ayuda para escriturar su melodía plástica.
No es posible una coagulación que deje sin vida al color, el cual se ha vestido llamativamente, y se enrosca y se desenrosca como una serpiente furiosa, y que conjura su dinamismo desbordado gracias al movimiento solapado del autor.
Para el rumano VOINEA no hay mejor caligrafía que inclinarse a la orilla de una superficie y hacerla resplandecer y crecer, igual que si la carne se estuviese disolviendo en una sangre que se engalana para no parecer un ser acabado y rendido.
Merecimientos cromáticos que hablan un lenguaje carente de miedo, el cual resuena de pasión, de estrépito y arco iris, de disidencias encendidas, de experiencias que niegan la nada y aguardan la hora del azar.
Desde el comienzo de las artes plásticas el contenido es un contenido formado y experimentado visualmente. La imaginación sólo es productiva y espontánea porque está ligada a la capacidad expresiva.
Para la estadounidente TARENTINO la visualidad es una perspectiva que se configura haciendo y deshaciendo en el espacio a través de una geometría alada de líneas, de cables tendidos, de redes, de comunicaciones interrelacionadas entre ellas mismas, que al final llega a ser un universo de coordenadas y señales construido como una constelación plástica.
Solamente un ser humano mínimo en unos parajes casi vacíos. Hasta puede sentirse como si fuese un rumor solitario que al planeta le es indiferente pues no está hecho para vivir en él.
Lo que quiere abarcar con su obra la valenciana ÁLVAREZ es una metafísica desnuda y plana, de amplios espacios, de geometrías que respetan las asimetrías desoladas, las melancolías impenitentes, las luces encharcadas.
Todo está en vela, no se sabe si esperando, pensando, escudriñando los confines vacíos, las leyendas imposibles, las conciencias inexistentes, los fracasos de los sueños y los falsos vivos.
El tamiz luminoso atraviesa la superficie, lo que permite visualizar figuras que llevan callando muchos silencios, que inspiran al chino XINMING una plástica que irradia la encarnación de unos fulgores entre la acción y la memoria.
Aborda las gamas cromáticas como elementos flotantes que tienen la misión de conferir movimientos que nos instalen en las coordenadas de lo que acontece en unos espacios y momentos determinados.
Así, la representación no llega a querer concretarse sino a través de una configuración que incita a revelaciones, conjeturas y enigmas, a sentir la profundidad de una pintura que ella misma se oscurece por ir más allá de su fin.
Toda la profundidad del cielo y de la tierra a cuya lengua de
Casi son amaneceres más allá de la aurora, buscando orígenes de ascuas de luz, de tinieblas doradas, de vetas que crecen en murmullos visuales que alumbren un nuevo sentido del conocimiento plástico.
Las obras del alemán MATTER son un oscuro transcurrir luminoso, una visión que pregunta ansiosa pero sosegada cómo reflejar en el espacio las transformaciones incandescentes que se mueven fantasmales entre el cielo y la tierra.
Recupera en su quehacer el sentido hondo de esa iluminación
cósmicaque quisiéramos habitarbajo los términos de otra dimensión y otra naturaleza.
Decía Merleau-Ponty que lo propio de la imagen artística es proyectar, en su creación, un sentido que anteriormente no existía, que no estaba dado.
El inglés BREWSTER, entendiéndolo así, deja que el punto de partida de la obra tenga lugar bajo unas pautas no concebibles hasta que, tomando distancia, cada fusión cromática, cada fragmento, cada mancha, cada trazo, cada textura, busquen y consigan ensamblarse conforme a la decisión concebible que demandan del autor.
El encuentro que se lleva a caboenciende la superficie de espectros y visiones que invaden el espacio óptico del observador, que se queda descifrando su reflejo dentro de estos mundos internos que son insondables y enigmáticos.
Notas truncas que se callaban podían dar al mundo lo que
Decía Wollheim que el significado de la pintura descansa en la experiencia inducida en un espectador, adecuadamente sensible e informado, el cual, al mirar su superficie tal como la intención del artista, le incita a marcarla.
En la obra del aragonés desaparecido tan tempranamente GONZÁLEZ BERNAL, la configuración plástica no debería acabarse ni irse nunca, porque nos da paso a rodearnos de visiones inagotables, tan perfectamente construidas como realidades alternativas formadas al azar del destino.
Aunque haya tenido que tomar la eternidad a destajo, ha dejado previamente estas inmensas cenizas, propias de un imaginario con el ojo muy abierto y el morir muy rápido.
Has venido como la muerte ha de llegar a nuestros labios
Decía Van Gogh que su gran deseo era pintar inexactitudes, anomalías, reconstrucciones, modificaciones de la realidad, para que todo eso pueda convertirse, ¡claro que sí!, en mentiras si se quiere, pero mentiras más verdaderas que la verdad más literal.
El andaluz GÓMEZ PAREJO recibió el mensaje y con él transmutó su pintura en un universo poético que imperase como la visión de una salmodia que estuviese en un lugar en trance de acontecimiento.
La carne hierática en estas obras está distinta pero vive con el brillo de sus pieles y vestiduras, con un cromatismo que dando la impresión engañosa de esfumarse se detiene, para encarnar con una luz que ha heredado de las sombras, de las ventanas entreabiertas, del fin de la náusea retratada.
Dice Miguel Cereceda que el arte contemporáneo puede reaccionar de dos formas: o bien de un modo antiespectacular (lo que condena a los artistas a ser poco conocidos, poco valorados y, finalmente, al fracaso) o a querer apropiarse y a intervenir espectacularmente en los medios del espectáculo.
Al chino WEI le he dedicado hace tiempo un post en el que hablaba de su obra pasada; ahora vuelvo a traerlo a la palestra porque ha cambiado de registros, técnicas y materiales, para mostrar unas instalaciones en que los fetos metafóricos se hacen espacio.
Y sí, son espectaculares, y se fragmentan y dividen, se significan con lo curvilíneo, con lo cerrado y lo abierto, disponiéndose siempre en estructuras bien encajadas y en una traducción de ideas renovadas que se van pasando unas a otras desde antaño, desde el constructivismo, desde el suprematismo, hasta reformularse de nuevo y reinventarse.
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