JORGE CAMACHO (1934) / EL SUEÑO SENSIBLE

  • Ver la realidad bajo otra óptica o fagocitada en las urnas de templos sin santos locos, o en unas catacumbas en donde los personajes sean como los que pinta el cubano JORGE CAMACHO, nos aprovisionan de un conocimiento irradiado desde orígenes remotos pero aún vivos.
    • Si vamos más allá y logramos acercanos a su interior, entonces nos consiente el acceso a esa capacidad de construir, proyectar y describir el proceso de reconocimiento de unos sueños grabados en la memoria que son plasmados con la dimensión que tu mirada requiere.
      • Maravilloso don de este creador para configurar lo que le ha llegado difuso y confuso en una vigilia de alucinaciones, en que el proceso dialéctico de imagen contra imagen desemboca en una plasticidad visual de una ceremonia en que lo fantástico es lo cotidiano y lo asombroso el plácido vivir en un territorio cuyo único dogma es la libertad de representar lo que de ficticio y quimérico tiene el ser ordinario.

        • Estamos ante un fenómeno que cuelga y crece dentro de un prodigio como una larva fabulosa que se transforma en suceso real y extraordinario. Y en tanto lo retenemos también estamos en él.

      • No hay quien transite por estas oquedades de penumbra. Y para colmo, no hay eco de retorno. El mar ya ni saluda, las sirenas están afónicas y las mulatas nos toman a mi amigo Humberto y a mí por sapos limosneros. Decidimos irnos al camposanto a identificar los huesos que acaban de enterrar para comprobar si son los nuestros.

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

3 comentarios sobre “JORGE CAMACHO (1934) / EL SUEÑO SENSIBLE

  1. Perdón, quise decir planta. Y mientras tanto la estrellita de mar y la planta son meros espectadores que se lo pasan de fábula. Muy creativo este autor. :-)Lo siento, siento las faltas.Saludos

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  2. Parecen sueños elaborados con huesos, en donde la maldad solo es una máscara de juegos.Son obras que le faltan la piel, por eso no dan miedo y sí algunas de estas pinturas son algo cómicas.En estas obras conviven los perros, las cabras, los lagartos, y hasta las garras de las águilas. El gran bosque con sus pájaros voladores convertidos en animales de 4 patas. También vemos al señor cangrejo que hizo un agujero en la mar y salió a flote, a la tierra para sacrificar y comerse a una vaca. Y mientras tanto la estrellita de mar y la plata son meras espectadora que se lo pasa de fabula. Muy creativo este autor. Seguro estas obras con piel y con tonos más oscuros darían sensación de personajes macabros, pero la pintura es lo que tiene, el autor juega con ella y le da la clase de vida que quiere.Saludos

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