Decía Joaquín Texidor que con la pintura abstracta, la pintura ha vuelto a ser pintura, ha logrado una arquitectura que no sólo complace al ojo y al sentimiento, sino que va más allá, afectando al espíritu por su esencia intelectual.
Entendido. Mas existen además enigmas que no desaparecen, como en estos paisajes abstractos del norteamericano NAROTZKY, residente en Cataluña, que son como capas ficticias por debajo de una epidermis o su contrario, el desarrollo evolutivo de nuevos continentes por encima de la superficie.
<img Sus texturas devienen paseos meditativos por ámbitos espaciosos, por misterios geológicos que al completarse guardan relación con nuestras miradas más internas, más apegadas a lo que queremos ver de otra forma y con otra exaltación de su cordura poética.
Para escuchar tu queja de tus labios
yo te busqué en tu sueño,
y allí te vi vagando en un borroso
laberinto de espejos.
(Antonio Machado)