
- Decía Otto Piene que la turbiedad del color es una expresión de la turbación del hombre. De lo cual precisamente no adolece la granadina PRIETO, pues es tanta su concentración en la biografía del color que deja que él tome sus propias decisiones, siempre espontáneas y alegres.

- Por lo tanto, la clave de sus obras se encuentra en el despliegue de una total libertad cromática y espacial. Si hay otras se quedan en simulacros que van directos a lo esencial, cual es una significación pura de centelleos y movimientos, de quimeras vitalistas agradecidas a la artista por su sabiduría en la captación de su ser.

- Así es como un quehacer entrecruza planos, geometrías, núcleos, casi como una síntesis que no es una depuración fría y aséptica, sino un poema transcrito en mil formas y rimas.

Si el despertar no es un instante sagrado, no es un verdadero despertar.
(María Zambrano)