Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Algunos artistas rusos tienen cuentas que ajustar con la imposición en el pasado reciente de un realismo socialista que falseaba la realidad, imprimiéndole una homogeneización ideológica por encima de la libertad del artista.
Para la rusa SAFRONOVA llegó el momento, a través de su ficción plástica realista, de recrear un mundo encerrado y alienado entre cuatro paredes de un territorio que no tenía salida.
Sus obras son un canto a una eternidad inhumana que nos viene persiguiendo desde el principio y que seguimos padeciendo sin solución de continuidad mientras estemos habitando esta maldita tierra.
Pues ¿qué es la muerte en sí misma sino un ardid, una trivialidad de la innecesaria materia?