Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
GUILLERMO ROUX (1929-2021) / QUISIERA SEGUIR PINTANDO LO QUE VEO
El maestro argentino ROUX ha valorado por encima de todo una realidad pictórica que fuese trasunto de un hacer propio caminando poco a poco por la vida y por el tiempo.
Y que fuese íntegramente suya hasta el último segundo de un pensamiento visual y plástico que elucubraba y gozaba cuando se sentía ya inmerso en una senda que no había pisado nunca.
De su capacidad y don prodigiosos únicamente se puede hablar al llegar a la culminación de su afán por crear y dar luz, por transmitir una iconografía que va más allá de los hallazgos, que se refrenda en unos significados que se embellecen a través de su contemplación.