Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
¿Qué condición es la determinante de estos seres? Disfrutan de ser y manifestarse como son, de cómo su morfología ha sabido darles una naturaleza y unos sentimientos que les hacen contemplarse como criaturas sensibles.
La británica RYDER quería tenderse y asentarse en otros tiempos que no estuviesen anclados en la condenación persistente, que al crear esos entes híbridos pudiese irse con ellos a poblar otro mundo más fiel con su esencia.
Sus cuerpos no están hechos para envejecer sino para resistir, gozar, no claudicar, y sentir y vivir en espacios ilimitados, recorrerlos a través de senderos que les lleven a esa eternidad que no existe.