Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
PEDRO ÁVILA GENDIS (1959) / DETRÁS DE LA ABSTRACCIÓN HAY MUCHOIS RECODOS
Decía Bachelard que la imagen de la forma es ligera, movediza, cambiante; la imagen de la materia es una fuerza de nuestro espíritu que ahonda en el ser y busca lo primitivo y eterno.
Al cubano ÁVILA la abstracción le sirve para indagar sobre una materia que se vuelve ligera, ágil, volátil, polícroma, y le permite culminar una obra que es como un acuario de texturas, formas y gamas cromáticas.
Ejerce una fascinación que denota, que transfiere, fluye, revela, se hace topográfica de una naturaleza insólita, profunda y cargada de mensajes sin cesar.
Después de tantas conquistas y hazañas de toda clase, el hombre empieza a pasar de moda.