Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
GEORGE ROUY (1994) / MI PERCEPCIÓN NO NECESITA PAREDES
Para el británico ROUY ingar en la expresión plástica a partir de su forcejeo con los trazos y colores es como tener una intuición sobre el alma del ser humano y el alma del mundo .
Sus obras buscan una realidad total y profundadesde un hacer que utiliza los recursos pictóricos que encadenan el expresionismo, la abstracción y un cromatismo que provoca una herida más honda.
Los cuerpos se desintegran con el fin de que su angustia sea más explícita, más ansiosa de invocar una vida que se deshace sin piedad, pero con la inmensidad de que su fin está a salvo dentro de su espacio perdurable.
¡Asistir al propio empequeñicimiento, contempar la versión razonable del alucinado que uno ha sido!