Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El alemán HÜLLER ha entendido que la carga visual que lleva a cuestas le permite establecer una concepción plástica propia que no tenga un eje invariable sino un engranaje que sepa constituir un motor continuo.
La abstracción le atrae por la libertad de ensayos, pruebas y saberes; la figuración porque siempre encuentra caminos para no diluirse y entrometer se en el espacio que no estaba reservado para ella.
Así es como el artista no tiene que detenerse dado que no le faltan respuestas a tantas preguntas como se hace, a tantos hilos y tramas que va desgranando sin que se opongan entre sí, al estar seguro de que esos sueños nunca se acabarán.
No es posible una coagulación que deje sin vida al color, el cual se ha vestido llamativamente, y se enrosca y se desenrosca como una serpiente furiosa, y que conjura su dinamismo desbordado gracias al movimiento solapado del autor.
Para el rumano VOINEA no hay mejor caligrafía que inclinarse a la orilla de una superficie y hacerla resplandecer y crecer, igual que si la carne se estuviese disolviendo en una sangre que se engalana para no parecer un ser acabado y rendido.
Merecimientos cromáticos que hablan un lenguaje carente de miedo, el cual resuena de pasión, de estrépito y arco iris, de disidencias encendidas, de experiencias que niegan la nada y aguardan la hora del azar.
Son paisajes que en duermevela son lo único que existe, han colmado todos los espacios, como si fuesen ellos con sus delicadas fluctuaciones y cuberturas cromáticas los que diesen cobijo al sentimiento de estar más allá de la mirada.
El francés nacido en China XIAO-MIN demuestra en sus obras que el color es capaz de desvelar, de relatar, de invocar y rescatar horizontes que creíamos perdidos o desaparecidos.
Su sentido plástico es tan penetrante y exquisito como metafísico oriental y cercano, tanto como para tener la audacia de adentrarnos en lugares rutilantes y en visiones que hacen que las luces se queden sin necesidad de un presagio.
Se ha dicho que lo informal es producto de una acción procesual, lo que hace derivar su contenido de significados pertenecientes al horizonte subjetivo de la inspiración del gesto artístico.
Así es como el alemán MICUS ha concebido su obra, como una correlación de fuentes, inspiraciones, vivencias y giros sobre la dinámica y el desarrollo de una plástica que se entroncase con su propio hacer.
Somete el soportea distintas pruebas, merced a las cuales establece una complicidad de intuiciones y saberes con la materia, con sus inflexiones, con una significación de las fuerzas sensitivas que reflejan un entendimiento frustrado por lo efímero, lo inagotable, lo destinado a servir como señal de conexión y vínculo arrojado y deshecho.
Yo no tuve suerte,
trozos de mi cerebro vagan como estrellas solitarias
Mientras que el espacio no representa más que un orden posible de objetos materiales, el tiempo es un orden posible de sucesos. Y en esta serie cada imagen se inscribe inicialmente como atea y al final se sacraliza física y temporalmente por su propia apostasía e impostura.
Decía Ernst Bloch que un colectivo tiene la tarea de salvaguardar lo individual intransferible de cada hombre, de asegurarlo, de ayudar a desarrollarlo, en vez de desecarlo y aplastarlo. El colectivo tiene que partir de los individuos y no puede anteponerse ni estar por encima de ellos.
En lo que se refiere al talento pictórico del madrileño PEÑA, después lo anterior, entiende que ya no hay ningún compromiso en anteponer a nadie, por el contrario, le sale como un gesto airado y paródico que a la hora de organizar, registrar y clasificar lo plasmado, transmuta la percepción humana en un bestiario lúdico con…
Es cierto que la obra del argentino MAGLIANO se conecta con nuestras facultades cognoscitivas pero haciéndolo a partir de juego matérico e informal que pone en jaque nuestra imaginación.
Deja que en cada una de sus piezas se produzca una liberación mediante la acumulación, las texturas, las verrugas, las rayas, los arañazosy los desgarrones.
Y en su conclusión se muestran como carnes geológicas abiertas que se asoman para que su contemplación sea nuestra imbricación en la historia visual y táctil de una era, de una plástica que no tiene edad y se autogenera en cada momento y en cada mirada.
Soy sal y un pedazo de ese muro, una gota de ese ron y una línea de esa suave guayabera.
Frank Auerbach no hace retratos de rostros sino que ellos mismos dejan que el denso empaste cromático los vaya exteriorizando hasta que sean ásperos fósiles enmascarados. Él se limita a ser un mediador que intercede.
E intercede dibujando en la faz edad, dolor, sufrimiento, odio, indiferencia, rabia, frustración, cada grueso trazo es un rasgo que se va definiendo, que va tomando la forma de lo grotesco, momento en que la belleza, llena de conmiseración, rescata esas facciones y de un soplo les da color y vida. Y así han de permanecer hasta que el tiempo de la inmortalidad dé paso al de las cenizas. Mientras tanto se hablan en silencio pues han perdido la fe en la voz que les había de salvar.
En el malecón, hoy, se representa un melodrama en el que los espantajos sufren una metamorfosis durante unas horas, en las que redimen su fealdad y cantan…
Las escenas son corales y entrañan múltiples planos y visiones. La significación son microcosmos cuyas representaciones son estallidos lumínicos de unas historias que hablan del mundo, de sus mitos y fantasías.
En los lienzos del italiano Guttuso hay acción y movimiento, una estructuración gráfica que adecúa el despliegue cromático a un acontecer reflexivo y una enjundia pictórica de sabia maestría que interroga a la existencia.
Hay una forma de hacer que se adapta y constituye la evolución de un sesgo estilístico que siempre está a la búsqueda de ese hallazgo que muestre una realidad viva en el tiempo y el espacio, y un entorno humano que no deja de contemplarse en el espejo.
GUTTUSO, Renato_Caffè Greco, 1976_573 (1977.14)
El rumbo es improvisado, se ahoga, apenas es feliz. Una lágrima recorre su rostro ,
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